
Los planes zonales no han funcionado pese a estar constituidos los consorcios y adjudicadas a las empresas la gestión de los residuos. Nadie quiere un vertedero en su municipio o simplemente próximo, pero sin embargo generamos una ingente cantidad de basura propia de un sociedad consumista. Algún día convendría relatar esta historia ideada por la Generalitat que, sin embargo, no ha querido comprometer ningún esfuerzo, ni desde lo económico ni desde la responsabilidad que hiciera posible la construcción de los vertederos. La dificultad para encontrar terrenos apropiados incentivó a la especulación del suelo como si se fueran a construir unidades residenciales. Y lo más curioso es que los vecinos pagamos unas tasas por el tratamiento de las basuras que no se corresponden con el gasto real al no haberse realizado las inversiones previstas.
Ante este caos sobreviene el recurso a las incineradoras. El propósito de plantearlas como generadoras de energía en un momento en el que se plantean alternativas a las energías fósiles busca tener una buena presentación.
Publicado en el Diario ABC el 17 de Noviembre de 2008